A pesar de la creciente interactividad de las páginas web, la mayoría de las empresas tiene sitios web con una estructura fija y un contenido estable. Mantener un sitio web perfectamente actualizado, con información nueva y cambiante, requiere una importante inversión en tiempo (si es fácilmente editable) y dinero (si se necesita un webmaster externo para realizar los cambios).

Fuera del ámbito de la empresa, la norma es todo lo contrario. Más allá del ámbito empresarial, Internet está regido por la inmediatez y el cambio. Siempre rezagado en el terreno de las tecnologías de la información y la comunicación, el mundo de la empresa ha tenido que acudir a la red para suplir sus carencias.

Es de este modo como las empresas han ido, con mucha cautela, haciéndose presentes en las redes sociales. Esta desconfianza es, de hecho, comprensible. Internet se rige por reglas diferentes: cooperación, transparencia, innovación, interacciones en red. Sin embargo, cada vez más empresas comprenden el potencial de este sistema y lo utilizan a su favor.

Una de estas herramientas que las empresas están tomando prestadas de Internet es el blog.

El objetivo del blog corporativo, utilizado como complemento del sitio web, es el de publicar una serie de informaciones actuales referentes a la empresa y al sector en el cual ésta opera.

Pese a tratarse de un blog corporativo, se debe tener presente que es una herramienta extraída del entorno de las comunidades virtuales y, como tal, debe respetar ciertas pautas.

Por poner un ejemplo de lo que no debe hacerse, hace poco vi un blog corporativo con tres únicas entradas, todas ellas referidas a apariciones de la propia empresa en la prensa escrita. Esto es imitar la estética sin comprender la ética.

Un blog, como se ha mencionado anteriormente, es una herramienta proveniente de las comunidades virtuales. Es este entorno, las interacciones vienen reguladas por la cultura del regalo (de la que ya he hablado en otras entradas). En la cultura del regalo, el prestigio se consigue en base al valor de lo que se ofrece gratuitamente al resto de la comunidad.

En el caso de esta empresa de la que he hablado, seguramente la dirección estará encantada de verse en los diarios, pero a las personas que consultan el blog no les interesa lo más mínimo. Existen ubicaciones más adecuadas para ese tipo de información.

Del mismo modo, a los visitantes del blog corporativo tampoco les interesa el mensaje de Navidad del Director, o sus artículos de opinión semanales, o saber que la empresa ha comprado una nueva máquina de café. Un blog corporativo debe ser algo más.

1. Proximidad


Un blog, aunque sea corporativo, no deja de ser un blog. Es por ello por lo que el lenguaje utilizado debe ser más coloquial que el que normalmente se utilizaría en una comunicación escrita tradicional.

No obstante, tampoco conviene ser excesivamente coloquial, ya que se corre el riesgo de parecer poco profesional o de no representar a la empresa en su conjunto, sino únicamente a la persona que ha escrito la entrada.

2. Actividad


El blog debe mostrar movimiento, tener vida. Si, al leer una primera entrada, los visitantes quedan satisfechos con la información, volverán a consultar el blog. Si para entonces no hay novedades, poco a poco dejarán de visitarlo.

Lo peor que le puede pasar a un blog es tener poca actividad. La poca actividad del blog es interpretada como poca actividad por parte de la empresa. La falta de novedades da una imagen peor que utilizar un lenguaje demasiado coloquial o tener un diseño feo.

3. Regalar


Un blog debe regalar información. Un blog es un obsequio dirigido a la comunidad. No seamos, pues, tacaños. No informemos de cosas internas que sólo atañen a la propia empresa y que tienen poco interés para los que no pertenecen a ella.

4. Calidad 


Un blog debe regalar información de calidad. El objetivo es atraer al máximo de lectores, pero también fidelizarlos. Esto sólo es posible si en el blog se publica información útil, interesante, novedosa, innovadora.

Los lectores deben acudir al blog porque saben que siempre encontrarán artículos que les ayudarán a mejorar su trabajo, a descubrir nuevas ideas y tendencias, a conocer nuevas iniciativas y a expertos en su ámbito.

No tengamos miedo a regalar. La típica mentalidad empresarial es la de que si se regala, la gente lo tomará y no nos comprará nada. Totalmente equivocada. Si regalamos calidad, ganaremos prestigio y la gente querrá comprar nuestros productos o servicios, que se suponen de una calidad aún mayor. Esto es lo que están haciendo muchas empresas tecnológicas, al ofrecer servicios básicos gratuitos y servicios Premium de pago, ambos de una calidad enorme.

5. Ocio


Un blog tiene que ser distendido. El lector tiene que pasar un buen rato. Debemos conseguir que los lectores acudan al blog no sólo por la necesidad de informarse, sino también porque se lo pasan bien. Intentemos, pues, variar el tipo y el tono de los artículos. No es necesario ser siempre tan solemnes.

6. Actualidad


Uno de los usos más importantes del blog es el de informar sobre novedades en los servicios o productos ofrecidos. Esto es especialmente útil para empresas tecnológicas, que regularmente introducen mejoras o cambios, muy esperados por los usuarios. Pero no debemos limitarnos a informar sobre actualidades de la propia empresa.

Un blog debe ofrecer información que aún no ha llegado al lector por otras vías o que es difícil de encontrar. Cada empresa es experta en su ámbito. Esto significa que conoce mejor que nadie dónde encontrar información interesante que la mayoría de gente no conoce. Regalemos novedad. Hagamos que nos sigan para poder estar al día.

7. Entorno


No limitemos la información a sucesos relacionados directamente con la empresa. Los lectores del blog están interesados principalmente por el sector al que ésta pertenece. Informemos de sucesos que no atañen directamente a la empresa, pero que pueden ser relevantes para los lectores.

Cuanto más ampliemos el ámbito de la información (sin traspasar ciertos límites), tendremos más lectores. Ampliemos mercados.

8. Dedicación


Un blog requiere, por encima de todo, dedicación. A primera vista, parece que sea algo sencillo, pero si se quiere mantener un blog interesante, que atraiga usuarios, esto requerirá horas de trabajo.

Si no se le dedica tiempo y esfuerzo, todos los aspectos mencionados anteriormente se resentirán.

Antes de finalizar, resta una cuestión crucial que toda empresa debería plantearse antes de crear un blog: ¿realmente necesitamos un blog? No todas las empresas necesitan un blog. Que lo haga mucha gente no quiere decir que sea algo imprescindible. Que se pueda hacer no significa que deba hacerse.